Communiqué Colombie: « Presidente, la paz se hace con la gente y las comunidades y no a pesar de ellas. Esa es nuestra paz »


A l’occasion de l’ouverture de l’année France-Colombie le 23 juin 2017 , plusieurs organisations ont proposé de se réunir pour dénoncer la situation extrêmement tendue en Colombie près de sept mois après le début de la mise en place des accords, période notamment marquée par un regain de violence envers les mouvements sociaux.

Voici la lettre adressée à Juan Manuel Santos:

Presidente, la paz se hace con la gente y las comunidades y no a pesar de ellas

Esa es nuestra paz

 

Aprovechando la ocasión del homenaje al nobel de paz Juan Manuel Santos invitamos a recordar que este nobel pertenece a quienes han vivido la guerra y a quienes están haciendo la paz y no a un solo individuo. Por ello ésta es la ocasión precisa para exigir los acuerdos y una construcción de paz que proporcione un bienestar real a todas las comunidades y personas.

 

Desde el consenso de que éste es el momento para empezar a construir nuestra paz y no continuar la guerra, invitamos a preguntarnos cuál es la paz que queremos y necesitamos.  El compromiso con la paz implica señalar aquello que no está permitiendo consolidar una paz real y con justicia social. Ha sido tarea de la guerra acallar la crítica, será tarea de la paz hacerla vivir por siempre y en todos los espacios.

 

Es con este ánimo que señalamos que:

 

Según la ONU sólo en el 2016, 127 líderes comunitarixs y defensorxs de derechos humanos han sido asesinadxs. En nuestra paz las comunidades y sus voces no pueden seguir siendo silenciadas por las armas.

En nuestra paz no se olvida que la masculinidad militarista y la naturalización de las violencias cotidianas hacia las mujeres son dos caras de una misma moneda y que ninguna puede tener cabida en una sociedad que aspira a la Paz.

En nuestra paz la violación del cuerpo de las mujeres como estrategia de control territorial, principalmente paramilitar, debe detenerse. Nuestra construcción de paz debe poner en cuestión las relaciones de poder que naturalizan la destrucción del cuerpo de las mujeres como arma de guerra.

En nuestra paz, se reconoce la deuda histórica a los pueblos indígenas y afrodescendientes que han vivido de manera desproporcionada la violencia y se respetan sus derechos como pueblo frente al territorio.

En nuestra paz la memoria no puede quedar en manos de uno de los actores armados del conflicto, el ejército nacional.

En nuestra paz, la salud, la educación, la vivienda, la alimentación y el agua son derechos y es responsabilidad del Estado garantizarlos.

En nuestra paz las tierras desocupadas por las FARC son para las comunidades y no pueden ser reocupadas por las transnacionales y los terratenientes, a través de los paramilitares.

Organisations signataires:

Colectiva Indefinida

Alerta Feminista (asociación de feministas latinoamericanas en Francia)

Ciudadan@s por la Paz de Colombia (París)

Círculo del Trastierro – (Asociación de exiliadxs colombianxs)

Frente Amplio Paris-Chile

France Amérique Latine