En Amérique latine, la montée de l’extrême droite ne garantit pas à Donald Trump des alliances solides (Émilie Garcia / Huffington Post) / La extrema derecha avanza en América Latina bajo la « Doctrina Donroe » (Spanish Revolution) 


Le président des États-Unis a gagné un nouvel allié en Colombie avec l’élection d’Abelardo de la Espriella. Keiko Fujimori, en passe de diriger le Pérou, a elle aussi dit vouloir se rapprocher de son voisin nord-américain.

« Oh, le Tigre ! » Donald Trump n’a pas caché sa joie devant les caméras pour parler de la victoire à la présidentielle colombienne le 21 juin d’Abelardo de la Espriella, candidat d’extrême droite au surnom de félin. Avec ce pro-Trump, la Colombie est donc devenue le dernier pays latino-américain à virer à l’extrême droite, après l’Argentine ou le Chili. Une illustration de l’ascension fulgurante de la droite radicale en Amérique latine qui gouverne dans une dizaine de pays, et peut-être bientôt au Pérou.

Reportage de Huffington Post

[…] Thomas Posado rappelle aussi que la montée de l’extrême droite reste contenue dans certains pays, comme au Mexique. L’élection au Brésil prévue à l’automne est particulièrement scrutée. Face à Lula se trouve Flavio Bolsonaro, le fils de l’ex-président inéligible pour tentative de coup d’État et condamné à vingt-sept ans de prison. Soutenu par Donald Trump, il espère faire à nouveau basculer le pays à l’extrême droite. (…)

(…) Lire l’article complet ici


La extrema derecha avanza en América Latina bajo la « Doctrina Donroe » (Spanish Revolution) 

Siete elecciones presidenciales desde enero de 2025, siete victorias de una derecha radicalizada: el viejo patio trasero vuelve a tener amo, bandera y consigna.

Ilustración : Spanish Revolution

Un fantasma recorre América Latina, pero esta vez no viene a pedir justicia social, soberanía o pan. Viene con gorra, alambradas, megacárceles, discursos contra la inmigración y reverencias a Washington. Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, las siete elecciones presidenciales celebradas en la región han terminado igual: victoria de una derecha cada vez más dura, más obediente y más cómoda en el lenguaje de la amenaza.

Siete de siete. Ecuador con Daniel Noboa, en abril de 2025. Bolivia con Rodrigo Paz, en octubre de 2025. Honduras con Nasry Asfura, en noviembre de 2025. Chile con José Antonio Kast, en diciembre de 2025. Costa Rica con Laura Fernández, en febrero. Perú con Keiko Fujimori, en junio. Colombia con Abelardo de la Espriella, también en junio. No es una anécdota regional ni un simple cambio de ciclo. Es un mapa político girando hacia una derecha que ya no necesita disfrazarse demasiado.

Durante décadas, América Latina alternó gobiernos conservadores y progresistas tras la caída de las dictaduras militares. A veces con avances, a veces con retrocesos. Lo de ahora es otra cosa. No estamos ante la vieja derecha de misa, mercado y orden. Estamos ante una derecha trumpista, securitaria, hiperpersonalista y brutalmente útil para los intereses de Estados Unidos. Cambian los acentos, cambian los símbolos patrios, cambian los apellidos. El molde es reconocible.

Rodrigo Paz intenta venderse como la excepción amable. “Tecnócrata”, “centrista”, moderado de catálogo. Pero el fondo canta. Revisa los contratos de litio firmados por el gobierno anterior con China, abre la puerta al FMI y devuelve a Bolivia a la órbita de Washington tras casi dos décadas de distanciamiento. No hace falta gritar para entregar soberanía. A veces basta con sonreír en una reunión, hablar de estabilidad y dejar que el capital extranjero vuelva a poner los cubiertos sobre la mesa.

Otros ni siquiera se toman esa molestia. Kast llega a La Moneda prometiendo deportaciones masivas y blindaje de la frontera norte. Laura Fernández gobierna Costa Rica con una megacárcel inspirada en el CECOT salvadoreño. De la Espriella se dirige a su gente tras un cristal blindado, envuelto en la bandera, ante un público con gorras de “Make Colombia Great Again”. No era una parodia. Era un programa político. La patria como decorado, el miedo como combustible y la seguridad como coartada para aplastar derechos. (…)

(…) Seguir leyendo aquí


Pour rappel, voir également : Pourquoi Trump est en train de conquérir l’Amérique du Sud (entretien avec Vincent Arpoulet et Franck Gaudichaud par Irving Magi / Le Média)